Si últimamente te cuesta encontrar algo nuevo que escuchar, los Premios Ondas Globales del Podcast de 2025 dejan una pista bastante buena. Más que un simple palmarés, funcionan como una especie de mapa para orientarse entre tantas voces, géneros y estilos.
En su cuarta edición, estos premios reunieron 1.168 candidaturas de 16 países, una cifra que ayuda a entender hasta qué punto el podcast en español vive un momento especialmente fértil. Los ganadores se dieron a conocer en marzo de ese año en el Teatro Fernán Gómez de Madrid.
Un buen comienzo: La Ruina
Si hubiera que empezar por un solo título, La Ruina sería una opción muy lógica. Fue elegido Mejor Podcast del Año y eso lo coloca, de entrada, en el centro de la conversación. Pero más allá del premio, tiene algo que suele ser decisivo: entra bien. Es cercano, reconocible y fácil de recomendar incluso a quien no está especialmente metido en el mundo del podcast. A veces lo más valioso de un audio no es que sea complejo, sino que apetezca seguir escuchándolo.
Para quienes disfrutan de una buena charla
No todos buscamos lo mismo al darle al play. Hay quien prefiere una conversación ágil, con ideas, contexto y esa sensación de estar escuchando a gente que sabe llevar el ritmo. Ahí destaca No es el fin del mundo, que ganó el premio al Mejor Podcast Conversacional.
También aparece Sastre&Maldonado, reconocido como Mejor Videopodcast, una señal bastante clara de cómo el audio y la imagen cada vez conviven más dentro de los mismos formatos. El podcast ya no es solo escuchar: muchas veces también es mirar, compartir y seguir una personalidad o una forma de contar.
Si lo tuyo son las historias que atrapan
Una de las cosas buenas de estos premios es que no se quedan en un solo tipo de escucha. Si prefieres historias más narrativas, la edición de 2025 dejó varios nombres a tener en cuenta. El Tigre fue reconocido como Mejor Ficción y HUMO: Murder and Silence in El Salvador se llevó el premio al Mejor Podcast Narrativo de No ficción. Son propuestas muy distintas, pero comparten algo importante: capacidad para enganchar. Una desde la construcción de un universo de ficción; la otra, desde la fuerza del relato real bien contado.
Voces propias, estilos distintos
Los Ondas del Podcast también sirven para detectar nombres con mucho tirón. Clara Tíscar fue premiada como Mejor Anfitriona por Criminopatía, Laura Escanes compartió el galardón a Podcast Revelación por Entre el cielo y las nubes y Jordi Wild recibió el premio a la trayectoria en la industria del podcast en España y Latinoamérica por The Wild Project. Son perfiles muy diferentes, y precisamente por eso ayudan a ver la amplitud del formato: hay espacio para la conversación, para el entretenimiento, para el true crime, para el análisis y para proyectos muy ligados a la personalidad de quien los conduce.
También hay premios que descubren joyas menos evidentes
Más allá de los títulos más populares, el palmarés deja pistas interesantes para quien quiera afinar un poco más. Te busco ganó en Diseño Sonoro y Mar de rabia fue reconocida por su producción. Son categorías que quizá no siempre llaman la atención a primera vista, pero que a menudo marcan la diferencia entre un podcast correcto y uno que realmente te mete dentro de la historia. Porque en audio también importa mucho cómo suena todo: el ritmo, la atmósfera, los silencios y la manera de construir una escucha memorable.
Lo mejor de estos premios es que no obligan a elegir un único camino. Hay humor, ficción, no ficción, conversación, videopodcast y formatos más personales. Por eso resultan tan útiles: no solo premian lo mejor del año, también dejan una selección bastante apañada para renovar la lista de reproducción. Y eso, al final, tiene bastante valor. Entre tanto contenido, a veces se agradece una buena criba hecha por otros.
¡Nos leemos en la próxima Pausa!


