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Ideas de juegos de mesa rápidos para compartir en la oficina        

Fomentar la creatividad, la desconexión y la cercanía durante la jornada laboral es fundamental para reducir el estrés y mejorar la productividad, tal y como señalan numerosos estudios. Más allá de la teoría, si trabajas en una oficina pequeña puedes poner en práctica juegos sencillos y accesibles que promuevan la interacción y ayuden a crear un ambiente agradable.

Son propuestas ideales para cerrar un viernes con buen humor, romper la rutina por un momento o aprovechar la pausa del café para divertirse y reforzar la comunicación entre compañeros.

Toma nota de estos juegos que te proponemos para el día a día: seguro que ya dominas más de uno.

  1. Código secreto
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Un emocionante juego de palabras que combina estrategia y diversión. Creado por Vlaada Chvátil en 2015, permite jugar entre dos y ocho personas. Los jugadores se dividen en dos equipos, cada uno con un líder que da pistas de una sola palabra y un número. El objetivo es que tu equipo descubra a sus agentes secretos en la cuadrícula de cartas, pero sin revelar por error al asesino. Perfecto para ejercitar la creatividad y la comunicación.

  1. El mentiroso

Un clásico para poner a prueba el ingenio y el descaro. La mecánica es muy simple, pero tiene su miga: se reparten las cartas entre los jugadores y, por turnos, todos colocan cartas boca abajo anunciando qué están jugando. El siguiente jugador decide si cree la jugada o si grita mentiroso. Si descubre una mentira, el mentiroso recoge la pila. Eso sí, en caso de que el acusador se equivoque y que fuera verdad, este se lleva todas las cartas. Ideal para risas, faroles y psicología en miniatura. 

  1. Cesta misteriosa

Es un juego sencillo e idóneo  para romper el hielo y despertar la curiosidad. Con los ojos vendados, los jugadores deben adivinar los objetos que hay en una cesta utilizando solo el tacto. Basta con reunir artículos seguros de la oficina y dejar que cada participante explore su contenido.

Se anotan las respuestas y gana quien acierte más. Sencillo, rápido y sorprendentemente divertido.

  1. Tutti Frutti

Aunque otros lo conocen como Alto el lápiz, Tutti Frutti, es uno de esos juegos de la infancia que nunca pasan de moda. Consiste en dibujar una tabla con categorías (nombre, apellido, ciudad, animal, color, etc.) y se elige una letra al azar. Todos deben completar las casillas con palabras que empiecen por esa letra. 

El primero en terminar grita basta y se detiene la ronda. Luego se suman puntos por respuestas únicas. Gana quien acumule más puntos tras varias rondas.

  1. Jenga
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Otro clásico entre los clásicos (además, en el mercado existen versiones más pequeñas de lo habitual y fáciles para transportar a la oficina). Los jugadores construyen una torre con bloques de madera y, por turnos, deben retirar uno de los niveles inferiores y colocarlo en la parte superior. La torre se vuelve cada vez más alta e inestable, poniendo a prueba la destreza, la paciencia y la estrategia. Pierde quien haga caer la torre. Las risas están garantizadas.

  1. Tres en Raya para grupos

El Tres en Raya suele ser para dos jugadores, pero puede adaptarse de muchas maneras para convertirlo en un juego social e ideal para la oficina. 

Solo hay que formar equipos que tomen decisiones en conjunto. Después, es necesario usar tableros más grandes (5×5, 7×7 o más) donde el objetivo sea conseguir cuatro o cinco en línea. Estas versiones hacen del clásico un juego más dinámico, participativo y perfecto para grupos pequeños.

A veces, disfrutar de un rato en buena compañía y con un juego entretenido es justo lo que necesitamos para volver al trabajo con otra energía. Y tú, ¿qué opinas? Nos leemos en la próxima Pausa.