El sabor suave, equilibrado y aromático del café Arábica, o las intensas notas a nuez y chocolate características del Robusta, invaden el paladar cada vez que disfrutamos de una taza por la mañana o al caer la tarde. Sin embargo, más allá de sus increíbles cualidades en estado puro, el café destaca por su enorme versatilidad. Una bebida capaz de mutar al combinarse con frutas y especias que convierten cada sorbo en una experiencia nueva.
Durante el invierno, las posibilidades se multiplican. Las bebidas calientes invitan a experimentar con aromas envolventes, sabores especiados y matices frutales que aportan calidez y personalidad a cada taza. Es el momento perfecto para infusionar, mezclar y dejarse llevar por combinaciones insospechadas.
Las mejores especias para infusionar el café
Las especias son una forma sencilla y aromática de elevar la experiencia del café. No solo aportan sabores intensos y exóticos, estimulan los sentidos y suman propiedades especialmente apreciadas en los meses fríos. Entre las más utilizadas destacan algunas ya populares entre quienes se animan a salir de lo convencional:
- Cardamomo, con su aroma cítrico y ligeramente dulce. Se puede infusionar entero o ligeramente machacado, y combina muy bien con bebidas cremosas o cafés largos.
- Canela en rama, cálida y envolvente. Utilizada en rama durante la infusión, libera sus aceites esenciales de forma progresiva.
- Clavo, intenso y especiado. Suele funcionar especialmente bien junto a canela o cítricos.
- Nuez moscada, profunda y ligeramente picante. Complementa a la perfección cafés con notas achocolatadas o de frutos secos.
Solo hacen falta pequeñas cantidades para transformar por completo el perfil de la bebida sin eclipsar el sabor del café.
Frutas que aportan un sabor único
Las frutas que mejor acompañan al café son aquellas que no resultan excesivamente húmedas ni demasiado ácidas, y que soportan bien la cocción o la infusión prolongada. Algunas de las más adecuadas (y que debes probar si aún no lo has hecho) son las siguientes: manzana, plátano, higo, piña, pera, ciruelas, moras y cítricos como la naranja o la mandarina, especialmente la ralladura.
Una forma sencilla de infusionar ambos elementos consiste en mezclar el café molido con pequeños trozos de fruta durante el proceso de preparación, vertiendo el agua caliente para que los sabores se integren de manera natural y progresiva.
Bebidas famosas y originales con el café como protagonista
Estas combinaciones no son ninguna novedad para baristas y amantes del café de especialidad. Existen recetas ya icónicas que se han ganado un lugar destacado en cafeterías de todo el mundo y que también pueden prepararse en casa. Entre ellas se encuentra el Pumpkin Spice Latte, elaborado con canela, nuez moscada, jengibre y clavo; el Chai Latte, una reinterpretación del clásico té con café y especias masala; o propuestas otoñales como el Maple Spice Latte, que combina café, jarabe de arce y especias como la canela y la nuez moscada para aportar un dulzor extra.
Elijas el momento del año que elijas, infusionar el café con frutas y especias es una invitación a experimentar, a romper la rutina y a descubrir nuevas formas de disfrutar una bebida tan cotidiana como especial. Eso sí, el invierno ofrece el escenario perfecto para explorar sabores que envuelven, calientan y sorprenden.


