10 microrrelatos para acompañar el mejor café

Microcuentos y café

La lectura y el café están íntimamente relacionados. Son dos grandes placeres que combinan a la perfección y convierten ese momento de tranquilidad que tenemos en algo mágico y maravilloso. Sin embargo, no siempre tenemos el tiempo necesario para disfrutar de un libro acompañado de un delicioso café.

Junto a Microcuento.es, hemos querido poner remedio a esto y os hemos pedido que saquéis a relucir vuestra creatividad mandándonos un microrrelato cuya historia se desarrolle alrededor de una máquina de café. 

El resultado ha sido magnífico: ¡Más de 150 cuentos recibidos! Hemos hecho una pequeña recopilación con los cuentos que más nos han gustado para que podáis quedaros tan encantados como nosotros.

Recomendación: servíos una taza de vuestro café preferido, Maurice, y disfrutad tranquilamente de ellos en vuestra Pausa Agradable del día.

«El café cae, la habitación se inunda de un olor a comienzo. Un poco de leche, dibujando círculos abstractos. Dos sobres de azúcar, para endulzar la mañana. Y un toque final de canela, con sabor a hogar. Y así cada mañana observa a su compañera de trabajo durante su ronda diaria a la máquina de café. No sabe su nombre, ni en qué departamento trabaja. No quiere saberlo, le basta con su ritual de cada mañana..»

@Wonderwolli

«Era una máquina de café normal y corriente, pero ella decía que era mágica porque solo alrededor de la máquina sus compañeros de oficina se volvían humanos y dejaban de ser robots aislados por sus pantallas de ordenador y sus auriculares.»

@Alba_escritora

«Siempre afirmaba que el café era su «droga» favorita, pero sus ojos decían otra cosa. Y es que su verdadera «droga» era esa sonrisa que le cautivaba todas las mañanas al entrar en la cafetería.»

@Paulajarque7

«Llegaba siempre a las ocho menos diez de la mañana. En ese breve espacio de tiempo hasta empezar la jornada laboral, me quedaba junto a la máquina de café con mis compañeros y manteníamos una efímera conversación. Diez minutos después, nos aguardaba la rutina. Otra vez. Todos los días.»

@Miriamom97

«¡Todas las mañanas lo mismo, viene, me toca, me usa y se toma su café, y ni gracias me dice. Todo el trabajo lo hago yo, y siempre valora a esa taza llena de cafeína, joder que tampoco es para tanto, todo el mérito lo tengo yo… Sin mí no es nada y aún así sigue sin darse cuenta, me siento utilizada e infravalorada! – exclamó la máquina de café

@Atafots

«Amanecer oscuro de abril. Turno largo de trabajo y todos tomando ese café alrededor de la máquina antes de volver a casa. Afinidades trasnochadoras.»

@MonicaLBordon

«No sé qué hacer con él, la verdad. No sé cómo hacerle ver que me siento sola. Cada vez nos vemos menos y creo que tenemos que hablar. Tú… qué piensas…

Cogí la taza caliente y me la llevé a los labios resoplando. Para empezar, debería dejar de hablarle a la cafetera…»

@Rosadg93

«Solía quedarse el último en la oficina, al atardecer. Era un hombre de costumbres. Como el café de la máquina del office. Una buena máquina, un buen brebaje. Ese vaso acababa su jornada cada día. Después se iba a casa. Aquel día algo cambió: había una mujer frente a la máquina.»

@Aliu_patricia

«Esa máquina de café, con el tiempo, se ha hecho experta en comportamientos humanos. Amores platónicos, pasiones latentes, miedos soterrados, envidias disfrazadas de falsas felicitaciones, promesas ahogadas en un ya veremos, amargas lágrimas. Todo eso y más cada día.»

@CocheMandarino

«No recuerdo la hora exacta, pero coincidimos ahí. Nuestras manos casi se juntan al intentar servirnos la humeante taza. Todo ocurrió de repente, junto a una máquina de café. Coincidencia o no, estoy agradecido con aquella máquina.»

@Cogito_verbis

Recordad que estos son solo algunos, podéis leer todos ellos e incluso mandarnos los vuestros a través de Twitter, Instagram o Facebook.

En torno a las máquinas de café pueden fraguarse grandes historias, pero todas empiezan por un microcuento. ¿Otra taza?

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